miércoles, 11 de diciembre de 2013

Chile: Análisis del golpe del 11 de septiembre de 1973 a través de la película Missing

PRESENTACIÓN
 “… los derechos humanos, los violan en tantas partes
en américa latina, domingo lunes y martes;
nos imponen militares para sojuzgar los pueblos
dictadores asesinos, gorilas y generales.
Victor Jara.
 Cantautor chileno.
Asesinado en1973en el Estadio Chile, hoy lleva su nombre.

            La película elegida para este trabajo es Missing, Desaparecido en español, dirigida por Constantin Costa-Gavras. Es una película de capital estadounidense hecha en 1982 y trata sobre la desaparición de un periodista norteamericano, que residía en Chile, durante el golpe militar de Augusto Pinochet en 1973 contra el gobierno socialista de Salvador Allende.
            Los protagonistas son los actores reconocidos Jack Lemmon y Sissy Spacek, lo cual, a nuestro entender, le da una jerarquía particular al film a nivel local e internacional, y le significó varias nominaciones a los premios Oscar y Cannes. La película está basada en una historia real, narrada en el libro The Execution of Charles Horman: An American Sacrifice de Thomas Hauser, publicado en 1978. Tanto el libro como la película, desnudan la participación y complicidad de la CIA en el golpe militar en Chile y si bien allí estuvo prohibida, se ha reproducido clandestinamente.  

EL ARGUMENTO
            Charles Horman era un periodista graduado en Harvard y había trabajado en periódicos menores de Estados Unidos, lo que lo llevó a interesarse en opiniones de izquierda y en experiencias de América Latina.
            Desde esa perspectiva, decide recorrer el continente llegando finalmente a Chile, país que estaba gobernado por un médico socialista, varias veces candidato a la presidencia, Salvador Allende. Cuando Allende gana las elecciones en 1970 comenzarían a producirse la primera experiencia socialista por vía democrática en América.
            La película comienza con la desaparición de Horman durante el golpe militar de Pinochet, situación que lleva al padre de Charles a viajar a Chile desde EEUU para comenzar la búsqueda de su hijo. Ed Horman, interpretado por Jack Lemmon, se junta con su nuera, cuyo papel es interpretado por Sissy Spacek, y juntos comienzan la búsqueda de Charles. Para esto recorren las oficinas y establecimientos dependientes de la embajada de Estados Unidos en el país. A medida que van recorriendo oficinas van encontrando una situación contradictoria, donde los funcionarios por un lado dicen ponerse al servicio de la búsqueda, pero por otro lado, les van poniendo ciertas trabas que ponen de manifiesto la complicidad de la embajada con el golpe y con el encubrimiento de la desaparición. La mujer intenta convencer a Ed de que desestime los datos que aporta la embajada norteamericana tratando de explicarle que allí, los valores de la sociedad “libre” no corren. Asimismo, Ed va dándose cuenta de esto en la medida que las noticias son contradictorias.
            En Chile, Horman trabaja junto a otros periodistas estadounidenses, algunos de ellos también serán secuestrados y enviados al Estadio Nacional donde serán torturados y fusilados.
La investigación que realizan el padre y la mujer de Charlie, va descubriendo las posibles razones de la desaparición, la supuesta intervención de los servicios de inteligencia y militares norteamericanos en el golpe y la supuesta incomodidad de un periodista que supo enterarse de cierta información que le significó la muerte.
            Finalmente, la película le va mostrando al público el panorama de un sistema brutal y planificado con el cual la dictadura militar chilena llevó adelante la represión física y política con la total complicidad de los servicios de inteligencia y la embajada de EEUU. La película termina cuando los familiares de Charles Horman toman conocimiento de su asesinato en el Estadio Nacional, noticia que reciben de una fuente anónima de una empresa extranjera. Finalmente, su cuerpo es enviado a los Estados Unidos varios meses después.





ANÁLISIS
           
Coronel, ¿le molesta que le haga una pregunta?
En absoluto adelante.
¿Qué opina del golpe?
Muy bien! He estado en muchas situaciones parecidas antes de esto. Estuve en el oeste esperando lo de la bahía de Cochinos. Hasta hice un curso avanzado sobre Cuba para la invasión. Si Kennedy nos hubiera proporcionado una cobertura aérea decente y apoyo militar ahora no tendríamos estos problemas.
           
            Este diálogo entre Charles Horman, el joven estadounidense posteriormente secuestrado y asesinado en el estadio nacional de Chile, y el coronel norteamericano Paul Backer revela el eje central de la película: el alto grado de implicación del gobierno estadounidense en el golpe chileno de septiembre de 1973. Indudablemente, esta película tiene, ante todo, un carácter de denuncia que se acentúa en el hecho de que en el año de su realización, 1982, el gobierno dictatorial encabezado por  Augusto Pinochet aún se mantenía en plena vigencia. En nuestro trabajo nos proponemos mirar la película con ojos de historiadores y relacionar los sucesos y situaciones con el material historiográfico que venimos trabajando en la materia historia latinoamericana II a los efectos de “poner a prueba” el rigor histórico del guion.
            Pero tal vez sea oportuno remontarnos en el tiempo para dar cuenta de que “en Chile, la subordinación militar no se había visto seriamente amenazada desde 1932”[1]. Sin embargo, el contexto internacional de la guerra fría a partir de la segunda posguerra, con el agravante que supuso el carácter socialista de la revolución cubana, imprimió un giro inesperado en las fuerzas militares de Latinoamérica y el caribe a partir de la doctrina de seguridad nacional promovida desde EEUU como antídoto contra el  marxismo en la región. “Se dio máxima prioridad a la lucha contra el enemigo interno”[2] y esto “implicó el apoyo -por parte de Estados Unidos- a gobiernos que ejercieran la función de policías en la región”[3]. “La Escuela del Ejército de las Américas, en Panamá, fue el principal centro de adiestramiento para extranjeros aunque existieron otros”[4]. Allí se capacitaba a los militares latinoamericanos en técnicas de tortura, interrogatorio y lucha antisubversiva.
            Según Tcach[5], los golpes militares en el cono sur no fueron producto de un imperativo bélico basado en derrotar a la guerrilla sino la necesidad de extirpar de raíz: a) comportamientos colectivos que cuestionaran el orden capitalista, b) la transgresión microsocial de las jerarquías subjetivas y c) gobiernos reformistas y tibios con los transgresores (Chile y Brasil), impotentes (Argentina) o poco militarizados (Uruguay). En el último tercio del siglo XX, el estado chileno era altamente vulnerable a estos golpes ya que, a partir de las elecciones de 1964[6] contaba con una izquierda partidariamente fuerte que sólo pudo ser derrotada por el partido democratacristiano de Frei cuando éste aglutinó en su seno los esfuerzos mediáticos, instrumentales y económicos de la ultraconservadora burguesía nacional y de Washington. En 1970, las urnas le dieron finalmente la victoria a la Unidad Popular de Salvador Allende y esto radicalizó las posiciones de la derecha chilena. EEUU retiró toda ayuda al gobierno de Allende pero incrementó el respaldo a las fuerzas militares.
            Podríamos ahondar mucho más en torno a las circunstancias que envolvieron este proceso pero preferimos, tras esta breve contextualización nacional e internacional, abocarnos a recoger pasajes de la película Missing que ilustran este triste episodio del continente.
            Rouquié y Suffern remarcan que “en Chile, el golpe de estado fue uno de los más sangrientos de la historia del continente”[7]. Este hecho se ve reflejado en la brutal represión de la que el film da cuenta. Hombres armados patrullando las calles y disparando contra todo aquel que las transite tras el toque de queda, detenciones a plena luz del día, cuerpos ensangrentados, cámaras frías con centenares de muertos etc. Aparece crudamente lo que Garretón llamó la fase reactiva[8] cuyo elemento fundamental es el represivo. Esta fase corresponde a los primeros tramos dictatoriales y apunta a legitimar al gobierno militar mediante la erradicación de los adversarios del régimen. Unos adversarios que, como señalaba Tcach, no conformaban un núcleo armado con capacidad de fuego. En el caso chileno, el MIR era más un órgano al servicio del gobierno de Allende que una fuerza militar real.
            Conforme avanza la película se puede apreciar como sus protagonistas van atando cabos y empiezan a ver, cada vez con más claridad, la implicación del gobierno de su país en los acontecimientos vinculados al golpe. Así por ejemplo, estando Charles y Terry en Viña del mar el 10 de septiembre, se enteran de que no pueden reunirse con Beth, la esposa de Charles, debido a un paro de transportes[9] que les impide viajar a Santiago de Chile. Al día siguiente un gran despliegue de helicópteros y tanques de guerra irrumpe en la ciudad: es el golpe del 11 de septiembre. Aislados en Viña del mar conocen a Andrew Backock, un coronel que les confiesa que la marina estadounidense lo había enviado a hacer un “trabajito” que ya está realizado. También allí conocen al coronel Paul Backer y al capitán Ray Tower cuyas alusiones al golpe no hacen más que confirmar lo que ya han empezado a sospechar. Charles Horman, que no para de preguntar y tomar notas exponiéndose a la posterior sospecha que motorizará su detención y ejecución, atribuye la franqueza de los militares al hecho de que, por ser él y Terry norteamericanos, los suponen a favor de la intervención. En Santiago de Chile los funcionarios de la embajada que “ayudan” a Ed, el padre de Charles, a buscar a su hijo desaparecido son mucho más prudentes y, ante las instigaciones de Beth o del propio Ed, desmienten toda complicidad con el régimen. Aun así, no dejan de arrojar inconsistencias que desarman sus propios argumentos. La afirmación del cónsul Phil Putman de que llevaba en el país 3 años, 4 meses y 19 días confirma la presencia estadounidense desde la asunción de Allende y se relaciona directamente con este pasaje del artículo de Paredes: “el triunfo de las elecciones de la Unidad popular en Chile fue la próxima preocupación de la Casa Blanca. De inmediato la CIA puso en marcha el fallido Proyecto Fulbert...”[10].
            Ed Horman es un empresario conservador que reniega de las críticas y “paranoias” que su hijo y nuera tienen con respecto al  sistema capitalista pero con el tiempo empieza a creer las versiones que involucran a su “impoluta” nación con el golpe de Chile. Los empleados de la embajada no paran de preguntarle sobre su hijo: a que se dedicaba, si era liberal o radical, si les pueden dar una lista de sus amigos para agilizar la investigación; se desdicen todo el tiempo sobre gente que oficialmente fue liberada pero cuyos cadáveres aparecen en los depósitos; afirman que su hijo está escondido cuando varios testigos presenciaron su detención para luego decir que lo capturaron unos rebeldes vestidos de militares; afirman que está en el norte a punto de viajar a Nueva York justo después de que otras personas le hayan hablado de que a su hijo lo mataron porque sabía muchas cosas. Finalmente la embajada le confirma que han reconocido el cuerpo de Charles y Ed, totalmente derrumbado, vuelve con su nuera a EEUU en donde inicia un pleito a 11 funcionarios, incluido Kissinger. El proceso no prospera debido a la imposibilidad de hacerle autopsia al cuerpo y a la clasificación de los documentos condenatorios como secreto de estado.
            Entendemos que todo este juego de falsas noticias -expresión acuñada por Paredes en su artículo- hace justicia, una vez más, a las versiones vertidas por la historiografía en relación con la larguísima dictadura chilena. Tal y como hemos visto en nuestras citas sobre distintos pasajes de la película, la trama argumental está totalmente respaldada y sostenida por un afán de conocer, mediante la historia y los documentos, el detalle de los procesos y los rasgos específicos de sus actores.
BIBLIOGRAFÍA

Casals, Marcelo, 'Aproximaciones al estudio del anticomunismo en Chile. Lo local y lo global en las elecciones presidenciales de 1964', en Ulianova, Olga, Redes políticas y militancias. La historia política está de vuelta, USACH-Ariadna, Santiago, 2009, pp. 285-312.
Garretón, Manuel Antonio. 'Proyecto, trayectoria y fracaso de las dictaduras del Cono Sur: Un balance'. En: Cheresky, Isidoro, comp;Chonchol, Jacques, comp. Crisis y transformación de los regímenes autoritarios. Eudeba, Buenos Aires, 1985. pp.189-204
Paredes, Alejandro. La Operación Cóndor y la guerra fría. Revista Universum Nº 19 Vol.1:122 – 137, 2004
Rouquié, Alain y Suffern, Stephen. 'Los militares en la política latinoamericana desde 1930', en Bethell, Leslie (de.) historia de américa latina, vol. 12, Crítica, Barcelona, 1997
Tcach, César. 'Entre la lógica del partisano y el imperio del Golem: dictadores y guerrilleros en Argentina, Brasil, Chile y Uruguay'. En: Argentina 1976-2006. Entre la sombra de la dictadura y el futuro de la democracia. Homo sapiens-Universidad nacional del litoral. Rosario, 2006. pp. 123-166





[1]          Rouquié, Alain y Suffern, Stephen. 'Los militares en la política latinoamericana desde 1930', en Bethell, Leslie (de.) historia de américa latina, vol. 12, Crítica, Barcelona, 1997. p.299
[2]              Rouquié-Suffern. op.cit. p.291
[3]              Paredes, Alejandro. La Operación Cóndor y la guerra fría. Revista Universum Nº 19 Vol.1:122 – 137, 2004. p.124
[4]              Paredes. op.cit. p.124
[5]              Tcach, César. 'Entre la lógica del partisano y el imperio del Golem: dictadores y guerrilleros en Argentina, Brasil, Chile y Uruguay'. En: Argentina 1976-2006. Entre la sombra de la dictadura y el futuro de la democracia. Homo sapiens-Universidad nacional del litoral. Rosario, 2006. p.128
[6]              Casals, Marcelo, 'Aproximaciones al estudio del anticomunismo en Chile. Lo local y lo global en las elecciones presidenciales de 1964', en Ulianova, Olga, Redes políticas y militancias. La historia política está de vuelta, USACH-Ariadna, Santiago, 2009, pp. 285-312.
[7]              Rouquié-Suffern. op.cit. p.299
[8]             Garretón, Manuel Antonio. 'Proyecto, trayectoria y fracaso de las dictaduras del Cono Sur: Un balance'. En: Cheresky, Isidoro, comp;Chonchol, Jacques, comp. Crisis y transformación de los regímenes autoritarios. Eudeba, Buenos Aires, 1985. p.196
[9]              Paredes. Ibid. p.125: “La central de la CIA en Paraguay financió parte de la huelga de camioneros...”
[10]  Paredes. Ibid. p.124

Pablo Tavella
Luis Klejzer

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